viernes, 1 de enero de 2016

Filósof@s en mi vida...




La universidad no es sólo un lugar para formarte como profesional y estudiar. Creo que su papel es facilitar la manera de aprender a “como encontrar y analizar de manera crítica, conocimientos e ideas sobre cosas que a uno le gusta o necesita”.
Puede además brindar la posibilidad de crecer como persona, ampliar y mejorar las relaciones humanas y divertirte de distintas maneras. Bueno, al menos en mi caso felizmente fue así.
Tuve la suerte de encontrar los dos contextos en la facultad de física, un lugar a donde he conocido a personas a quien sigo queriendo hasta hoy y que me estimulaban la imaginación mucho más que lo que había impartido en clase el profesor.
Muchas veces discutíamos durante horas “interesantes” temas filosóficos, como por ejemplo poder determinar “si en realidad las tortugas saben volar o no”, para finalmente llegar a la conclusión de que la única explicación posible era la de que “al final son tan lentas, que es imposible que lleguen a despegar”. Cuando nos reuníamos fuera del campus también participaban personas de otras facultades y que a día de hoy siguen siendo grandes amig@s.
Y de todos los debates, los surrealistas eran los más divertidos. Cada uno buscaba derrotar al compañer@ anterior en términos muy parecidos a estos:

Cuatro físic@s de distintas corrientes filosóficas están disfrutando de varias substancias etílicas en el bar de la facultad cuando ven a dos chicas entrar en el baño. Al cabo de un rato salen tres chicas.
Anonadado, el primero dice:
"Esto que hemos visto no ha podido ocurrir. Del No Ser no puede surgir el Ser, porque el No Ser no es, y el Ser es."
El segundo lo mira y dice:
"No me vengas con chorradas metafísicas. Está claro que se ha producido algún tipo de reproducción dentro del baño".
El tercero, ya irritado, afirma:
"Eso sí que es una chorrada. Es evidente que la tercera chica es una chica virtual, producto de una fluctuación cuántica del vacío. No os preocupéis que no durará mucho".
Después de un largo silencio habla el cuarto:
"La verdad es que no entiendo la discusión. Sólo tenemos que esperar a que entre otra chica al baño. Entonces este se quedará vacío".

5 comentarios:

  1. E pronto a gente discute, se pega, fala e desafia para encontrar Bhuda sentado no fim da jornada, quieto e impassível, dizendo de olhos fehados, boca fechada e sorriso leve: "Esperava pior vocês aqui!"

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  2. Que posso dizer? Os papéis se invertem, muitas vezes: eu me tornei um tanto cética, procurando mais ciência e comprovação, enquanto meu irmão tece ilações complexas sobre o uso de palavras, que desfocam qualquer tentativa de expansão de algum tópico... Eita briga danada que sai por conotações não admitidas... Por fim não saindo nada, nem no antes, nem no hoje, rsrs. A realidade, é que todos estamos buscando verdades, apenas o fazemos em lugares diferentes, ou sob focos diferentes, valorizando de forma diferente...
    "sei tutto quanti la stessa cosa"
    E toquemos a vida

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  3. La tierra esta quieta si la ves estando en ella....

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  4. Sim, Sergio, é verdade: a umiversidade se presta a MUITO mais que nos fornecer uma formação científica. Sem dúvida, é nela que afinamos nosso caráter e nossa visão de mundo; é nela que conhecemos pessoas com quem muito gostamos de estar, de trocar ideias sérias ou mesmo despautérios sem qualquer significado ou aplicação aa pratica. É nesse periodo da vida que começamos a entender o que realmente conta para o bem estar de nosso ser mais íntimo. E as discussões... Ahhhh as longas discussões... Que delícia!!! Podiam não valer nada para o mundo, para nós, entretanto, eram a expressão de nossa afirmação como seres pensantes, como analistas de mundos, fatos e pessoas. As pessoas com quem convivemos na umiversidade são inesquecíveis, mesmo que tenhamos com elas perdido contato.
    Ahhhh, e sobre a terceira pessoa que saiu da piscina: foi uma materialização passageira. Beijo no seu ��, Sérgio.

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