martes, 11 de marzo de 2014

Incertezas...





“La verdad absoluta no existe y esto es absolutamente cierto”.
Suelo recibir comentarios parecidos a este: “La ciencia sólo es una forma de mirar, no es la verdad absoluta”.
Y yo me pregunto: decir que la verdad absoluta no existe ¿es absolutamente cierto?
El propósito de la ciencia no es buscar verdades absolutas. Estas suelen estar habitualmente en manos de determinadas ideologías, filosofías y religiones.
Tampoco pretende dar resultados definitivos (aunque los haya). Y no afirma saber lo que es la realidad en sí misma.
Lo que sí hace es crear modelos de la realidad en su búsqueda de las mejores explicaciones posibles para lo que observamos. Busca saber si lo que dice es o no una buena aproximación de lo que ocurre,  creando modelos de la realidad y eligiendo de entre las distintas hipótesis, cuál de ellas tiene más evidencias a su favor.
También busca hacer predicciones, para lo cual se requieren leyes universales.
La ciencia y su método (el científico) se esfuerzan en contribuir a un mejor entendimiento tanto de una experiencia observada (física, química, biológica), como de una vivida (psicológica, social).
Hace afirmaciones relativas a individuos o sistemas,  suponiendo que hay cosas que existen por sí mismas,  independientes  de la mente del que las estudia.
Sabe que lo conocido puede variar con el tiempo, ser parcial e imperfecto.
Representa un cuerpo de conocimiento debatible, abierto a la refutación o a la confirmación. Pero siempre mejorable.
También convive bien con los que no aceptan su descripción del mundo. Ya la inversa suele ser más problemática.

Actualmente el cuestionamiento que sufre la ciencia ha echado raíces tanto en la filosofía como en las ciencias sociales.  Y creo yo, con visceral antipatía  a la búsqueda de la racionalidad iniciada por la Ilustración.
Manifestando un acentuado desdén por las evidencias empíricas, el llamado movimiento posmodernista ha podido infiltrarse en varios departamentos universitarios muchas veces demonizando a la ciencia. Y lo hace defendiendo que no hay hechos objetivos en los cuales confiar, que todos los discursos narrativos tiene el mismo valor (son apenas distintas construcciones sociales del conocimiento), que “todo vale” a la hora de conocer el mundo (relativismo cultural y cognitivo), etc.
En una persona con alucinaciones ¿puede ser tan o más verdadera la representación que hace el exorcista de turno sobre un demonio, que la representada por un médico que afirma ver a la bacteria “salmonella typhi” en el microscopio?
Reivindicar la importancia de la diversidad cultural es razonable, ya que hay distintas maneras de representar la realidad. Vigilar el monopolio de determinadas formas de poder “científico” es también muy aconsejable ya que estos no se caracterizan por ser sabios o nobles.
Pero no basta con oponerse diciendo apenas “no creo en esto”.
Si eliminamos la posibilidad de que haya visiones del mundo que son más fiables que otras (con menos carga “subjetiva”), corremos el riesgo de eliminamos toda la posibilidad de críticas y debates.
Esto nos hace más pobres no solamente en ciencia, también nos puede afectar gravemente a la hora de tomar decisiones para una sociedad objetivamente más justa.

3 comentarios:

  1. Si bien, las ciencias sociales han contribuido en el conocimiento del ser humano, también han saboteado su consolidación como ciencia. No hay que olvidar que la ciencia es hecha por humanos, es un producto de la cultura humana. Luego, también la ciencia se mezcla con la política. Estamos muy alejados de construir una sociedad más justa.

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    1. Yo creo que la “realidad social” puede ser analizada de manera científica por las “ciencias sociales”. No sólo es posible…, también es necesario. Y el conocimiento adquirido puede generar un fuerte estímulo para minimizar los desequilibrios sociales.

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  2. Tenho problemas duros com gente que segue livros como sendo a verdade universal. Penso que Galileu foi o primeiro cientista a propor Ciência antes de seguir princípios filosóficos "mandatórios" deveria se ater a observação. Galileu contestou princípios Aristotélicos que eram chamados de verdade e, por isso, a Ciência se conformava a esses "fatos universalmete sabidos". Ora, meu problema é que a gente tem a péssima mania de seguir esses "tratados verdade absoluta", seja esse um ideário político, religioso ou de algum grupo a qual alegamos pertencer.
    Será que Ciência é ser solto de qualquer amarra? Isso faz a gente se sentir sozinho e uma coisa que os grupos religiosos oferecem é a vantagem de ser parte de um bando.
    Não sei, mas não quero também agrupar os desgarrados. É muita responsabilidade!

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